¡Bienvenidos al Rincón del Archiduque! Un espacio donde intercambiar opiniones sobre el arte, la escuela... y sobre todo lo que os apetezca.
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viernes, 13 de enero de 2012

El Arte como Inteligencia

Cuando hace algunas entradas hablábamos de cultura, diferenciábamos el adjetivo “culto” del adjetivo “inteligente”, definiendo al primero como “ser conocedor de una cultura”. Ahora bien, ¿qué hay del segundo? ¿Qué significa ser inteligente? Según la RAE, alguien dotado de inteligencia es alguien que comprende, que entiende, que resuelve problemas, que tiene habilidad o experiencia. La definición parece muy centrada en comprender, entender lo que nos rodea. Sin embargo, siempre ha existido un movimiento que defiende que todo el mundo es inteligente. Pero claro, no todo el mundo comprende lo ajeno igual de bien, y aquí es donde aparece nuestro amigo Howard Gardner, que postula que la inteligencia adopta muchas formas, y eso es lo que hace posible que todo el mundo sea inteligente (porque lo que es cierto es que todo el mundo es bueno en algo). Así, aunque seas un zoquete que no sabe unir una palabra tras otra, puedes llamarte inteligente siempre que juegues bien al tenis (porque tienes inteligencia cinestésica).

Personalmente, no creo en esa teoría; sí creo que sean necesarias ciertas cualidades para según qué actividades, y sí creo que todo el mundo tiene un don (o más), pero no creo que todo se pueda llamar inteligencia. Estoy de acuerdo con lo que postula, pero no con la terminología que utiliza. Sin embargo, si siguiésemos esta teoría (muy respetada y extendida, por otra parte, cosa lógica porque todo el mundo quiere saberse inteligente), lo siguiente que cabría preguntarse es: ¿existe una inteligencia artística? Según Gardner, tanto la musical, la cinestésica y la espacial sirven para habilidades artísticas. Yo digo que todas ellas se pueden resguardar bajo la inteligencia generadora, que introducimos el otro día en clase. Aunque tampoco la llamaría inteligencia, la generadora viene a introducir la capacidad de convertir nuestros deseos en acciones, de crear ideas y situaciones a través de nuestra mente. Para mí, el Arte es creación, traducción, interpretación… y también inteligencia. Porque el Arte comprende, entiende el mundo, y genera nuevas visiones de él.

En la escuela, es especialmente interesante este debate porque lo que sí es cierto es que sólo se celebran la elocuencia y la lógica, pero no la creatividad, la imaginación, la competitividad o la capacidad generativa (en clase llamada inteligencia generadora). Esto es algo que hay que cambiar porque, como ya defendía Gardner, los niños se preparan para un mundo cada vez más complejo.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El Arte como Creencia

La creencia es un estado de la mente en que se tiene como verdadero el conocimiento que se tiene sobre un suceso o una cosa. Esto es, se cree como verdadero lo que nosotros pensamos de algo. Muchas de las creencias que tenemos se pueden afirmar o desmentir mediante conocimientos objetivos que se tengan sobre el tema. Sin embargo, cuando entramos en el mundo espiritual, la creencia no puede evolucionar a conocimiento, puesto que no existe nadie ni nada que tengan la verdad absoluta sobre lo que espera más allá. Pero el ser humano es curioso por naturaleza, y al intentar explicar esas creencias, crea la necesidad de una religión, donde todo aquello que no depende de él es porque depende de un ente superior (en ese sentido, podríamos definir al agnóstico como el no curioso, que considera inalcanzable la explicación del más allá, y al ateo como el que no cree que el más allá esté en manos de un ente superior).

El Arte como Creencia es en realidad una herramienta; el Arte es ahora el utensilio con el que, sin querer, definimos nuestra sociedad. Con esto lo que quiero decir no es que todo ritual de una religión sea Arte, sino que cuando explicamos, con el Arte, dicho ritual, también definimos la sociedad que asiste al ritual y, por ende, la cultura que sigue esa religión. Tomése como ejemplo el cuadro Entierro en Ornans. Aunque un funeral no sea necesariamente Arte, Courbet usó el Arte para retratar un funeral, y al hacerlo definió (y queriendo o no, criticó) la sociedad europea del siglo XIX. Una sociedad hipócrita, tan sólo preocupada por la apariencia, donde el ritual religioso es más bien un trámite burocrático para el cura y un evento social para las viudas plañideras que falsamente se lamentan en el fondo.

Puesto que la religión forma parte de nuestras tradiciones, la escuela no puede excluirla de su programa. Es importante educar en el sentido religioso que tienen nuestras costumbres sin necesidad de promover la práctica espiritual. Es decir, no hay que obligar al niño a rezar por las mañanas en una escuela pública, pero sí que hay que explicarle por qué tiene vacaciones en Semana Santa. Pero claro, esto es tan sólo un punto de vista…


viernes, 14 de octubre de 2011

¿Qué es el Arte?

No faltan quienes defienden la belleza del arte, su necesidad, y la necesidad por tanto de una educación en el arte para crecer y realizarse como personas. Ahora bien, ¿qué es el arte? ¿Qué parámetros son los que usamos para decidir qué es arte y qué no lo es? Algunos aseguran que se trata de una forma de entender la vida (por tanto, una filosofía). Otros -entre los que me incluyo-, creen que se trata de cualquier creación que provoque un determinado sentimiento o que busque provocarlo, aún cuando no lo consiga. Sin embargo, hay miles y miles de definiciones posibles que, dependiendo del contexto, también son válidas.

<<La definición de arte es su propia indefinición>>. Cuando afirmamos esto, empero, hay que dejar claro que NO nos referimos a una indefinición por falta de términos, sino todo lo contrario; el arte abarca demasiadas cosas como para encasillarlo en una única frase. Esto, a priori, no debería ser un problema, pero se convierte en él si pretendemos enseñarlo en la escuela.

La escuela tiene una concepción actual del arte que menosprecia la creatividad. La única media hora obligatoria de arte -según el currículum- es dedicada a hacer manualidades, las cuales no son malas per se, pero desde luego no son creaciones artísticas. Recortar siguiendo un patrón no es arte. Aún cuando el resultado pueda resultar asombroso. Teniendo en cuenta que se tiene una impresión equivocada de lo qué es el arte, es lógico afirmar que urge definirlo para poder llevarlo al mundo escolar.

Y eso es lo que vamos a intentar en este blog. Intentaremos definir “arte”, e intentaremos comprender qué manera es la mejor de llevarlo al mundo educativo. Y no creáis que lo lograremos hoy; aún nos queda mucho por andar… y por crear.